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En mi opinión, abrir la tapa es matar moscas a cañonazos y creo que a la hora del control de temperaturas resulta mucho más efectivo lograr un buen flujo de aire. Si tu caja no te permite hacer lo que voy a indicar a continuación, entonces sin lugar a dudas merece la pena que inviertas en una caja decente. No hace falta gastarse 200 € como muchos «gamers». Las que yo compro suelen rondar los 70 €:

Hay DOS CLAVES para lograr una buena ventilación:

1. EL AIRE FRÍO BAJA, EL CALIENTE SUBE. 

Por lo tanto, HAY QUE INTRODUCIR AIRE FRESCO A LA TORRE POR ABAJO Y SACARLO POR ARRIBA.

NOTA: Puedes pinchar cualquiera de las imágenes de este mensaje para ampliarla en una nueva ventana/pestaña:


Fuente: https://www.bequiet.com/es/insidebequiet/3357

La imagen de ejemplo es la configuración que yo siempre uso, con SEIS ventiladores: tres introduciendo aire por la parte frontal e inferior y otros tres retirándolo por la trasera y superior. Si no puedes o quieres poner tantos ventiladores, asegúrate al menos de que uno de los de la parte frontal esté justo en frente de tu tarjeta gráfica (GPU) para que reciba la mayor cantidad de aire fresco. 

¡Observa bien las indicaciones de tus ventiladores (flechas) para asegurarte de que soplen en el sentido correcto!

IMPORTANTE: Recuerda que un ventilador más grande (mayor diámetro) genera el mismo caudal de aire a menos revoluciones que uno más pequeño y, por lo tanto, resulta más silencioso. El estándar genérico suele ser 120 mm, que se pueden usar tanto como CPU como con la torre. Sin embargo, ya es normal poder instalar ventiladores de 140 mm en la mayoría de torres. Para la parte frontal y superior muchas torres admiten ventiladores de 180 e incluso de 200 mm.

Los ventiladores son «imanes de polvo», por lo que recuerda limpiarlos de vez en cuando, ya que suelen acumular mucha suciedad en las aspas que degradan su funcionamiento. Si tu torre es decente, incluirá filtros de polvo en todas las zonas de entrada y salida de aire que también hay que limpiar, ya que se suelen obstruir con el polvo aspirado por los ventiladores. Si los filtros son efectivos, quizás te sorprenda ver que el interior de tu torre quedará LIBRE DE POLVO CASI AL 100 %. En mi experiencia, el filtro de la fuente de alimentación, en la parte inferior, es el que más polvo acumula y más mantenimiento necesita. Yo, que uso el ordenador varias horas al día, considero suficiente una limpieza de filtros y ventiladores cada 2 meses aproximadamente.

Durante el mantenimiento, recuerda también limpiar los ventiladores de tu CPU o radiador y, por supuesto, de tu tarjeta gráfica. Y, como se ha comentado antes, cada 2 años (máximo 3) deberías reemplazar la pasta térmica, no solo de la CPU, sino también de la GPU.

Para terminar este apartado, el flujo natural del aire es una de las razones por las que creo que la refrigeración líquida está sobrevalorada: si instalas el radiador de forma vertical en la parte frontal estarás introduciendo en la torre el aire caliente que disipa el radiador. La CPU estará encantada porque el rendimiento del radiador será óptimo, pero estarás arruinando el de otros componentes por el sobrecalentamiento que genera el radiador de tu CPU, principalmente la tarjeta gráfica (GPU) y memoria. Para evitar este problema hay quien opta por invertir el flujo de los ventiladores y soplar el radiador hacia FUERA. Pero a) estarás usando el aire CALIENTE del interior de la torre, lo que resulta menos efectivo y b), no estarás introduciendo aire fresco a la torre para otros componentes.

Por otro lado, si instalas el radiador de forma horizontal en la parte superior, éste recibirá todo el aire recalentado, principalmente por la GPU, de modo que su funcionamiento estará muy lejos de ser óptimo y necesitará funcionar con sus ventiladores a pleno rendimiento (ruido y desgaste) casi todo el tiempo. Una posible solución es montar ventiladores LO MÁS POTENTES POSIBLE en la parte superior del frontal de la torre para que el aire fresco a gran velocidad legue a los ventiladores del radiador y desplace el aire caliente que sube desde la GPU, más ligero, hacia los ventiladores de la parte trasera. También hay quien, como antes, opta por invertir el flujo de los ventiladores e introducir aire fresco para el radiador DESDE ARRIBA, lo que tampoco es óptimo porque a) introduces a la torre el aire CALIENTE que liberra el radiador, lo que afecta a GPU y memoria y b), el ventilador soplando de arriba abajo impide el flujo normal del aire caliente que quiere salir por arriba. Contar con potentes ventiladores en la parte superior trasera podría minimizar este efecto pero, aun así, no me parece una buena configuración.

Por último, los sistemas de refrigeración líquida necesitan mantenimiento, o bien tienen caducidad si están sellados (los llamados AIO). Por muy estancos que parezcan, al final siempre hay pequeñas pérdidas y evaporaciones (normalmente por las propias tuberías) que hacen que su rendimiento se degrade con el tiempo. Consulta lo que indica el fabricante con respecto a la fecha de caducidad de los sistemas AIO, que suele rondar los 5-7 años.

Así que, por todo eso, hace tiempo que aposté decididamente por una buena refrigeración por aire mimando mucho todo el flujo como he indicado.

2. ¡FUERA CABLES!

Nada de lo indicado anteriormente funcionará si tienes una maraña de cables como la de la foto:


Fuente: https://techguided.com/good-cable-management/

Una buena torre te debe permitir un buen control de cables para que el espacio de dentro quede lo más expedito posible. Todos sabemos que la contaminación en las alas, por pequeña que pueda parecer, estropea el flujo de aire hasta el punto de poder derribar cualquier avión. Pues dentro de la torre, lo mismo: cualquier estorbo puede arruinar el flujo de aire en el interior de nuestra torre y, por tanto, la efectividad de la refrigeración.

La siguiente foto podría ser un buen ejemplo de gestión de cables en un equipo refrigerado por aire:


Fuente: https://techguided.com/good-cable-management/