
Ocaña es un municipio español de la provincia de Toledo, en la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha. Ocaña es hoy un bello conjunto monumental, que pierde sus orígenes en el periodo prehistórico del Paleolítico medio-superior, según nos han mostrado los yacimientos estudiados en toda la zona. Algunos historiadores ven en esta villa la antigua Vicus Cuminarius romana.
El principal núcleo habitado de toda esta zona de la vega del Tajo en la antigüedad, desde época prehistórica a la islámica, fue el enclave de Aurelia, la actual Oreja en Ontígola. Dependiendo de ella, se encontraba la posición fortificada de Ocaña, dominando un barranco en el borde norte de la Mesa que lleva su nombre. Ocaña se encuentra entre las distintas poblaciones con las que el emir de Sevilla Ebn Abed dotó a su hija Zaida en 1082, cuando la dio en consorcio a Alfonso VI. Los árabes volvieron a adquirirla nuevamente, para poco después ser conquistada por Alfonso VI hacia el 1106.6 Algo más tarde también se conquistaría Oreja a los almorávides, pero, debido a su emplazamiento y a la escasez y poca calidad de su término, esta población entró en declive. A ello se añadió la cercanía de Ocaña, que poco a poco la fue desplazando al encontrarse en una posición más favorable. Su poblamiento se apoyó primeramente en el fuero de Oreja y en 1156 Alfonso VII le concede fuero.7 Más adelante, en 1173, la villa de Ocaña pasó a Tello Pérez de Meneses y a su pariente, Pedro Gutiérrez,8 magnates de Tierra de Campos. Es a ellos a quien se debe en gran parte su repoblación [cita requerida] con habitantes procedentes de la tierra de Oca, en Burgos. Poco después, en 1177 Tello Pérez de Meneses dona a la Orden de Calatrava la cuarta parte de Ocaña: «... quarta parte de tota occania...».
Ocaña contaba con una importante comunidad judía o aljama, de tal importancia que las leyes del Fuero Juzgo, promulgadas en 1296 sobre la anulación de deudas de cristianos a judíos, disponían que no se aplicaran a esta localidad.
Alfonso XI otorga en 1313 los tributos de Ocaña a la Orden de Santiago, cuando la población llegó a su máximo esplendor, pasando a ser una importante encomienda, que alcanzaba desde esta villa a Zorita y Uclés. Con posterioridad, fue desplazando en importancia a esta última, que era la sede maestral.
Su judería en el siglo XV destaca como una de las más grandes del reino de Castilla, y en ella vivió el rabino y cabalista castellano Isaac de León. Esta herencia se refleja aún hoy en día en el nombre de algunas de sus calles.
Fue escenario de grandes acontecimientos como las cortes celebradas por Juan II y su hijo Enrique IV en los años 1422 y 1468/1469 respectivamente. Fue lugar de refugio de Isabel la Católica, exiliada de la Corte de su hermanastro Enrique IV; y donde encontró, en los caballeros ocañenses Gonzalo Chacón y Diego Gutiérrez de Cárdenas, Comendador de Santiago, a sus mayores valedores. Posteriormente, siendo ya Isabel reina, ambos gozaron de amplia influencia en la Corte. En 1499, los Reyes Católicos juraron a su nieto Miguel en la desaparecida Iglesia de San Pedro.
La localidad dispone de un aeródromo privado, gestionado por la Sociedad Estatal para las Enseñanzas Aeronáuticas (SENASA).

Ruta: Salimos desde el aeródromo de Ocaña con rumbo este para seguir la A40 hacia Cuenca. Al alcanzar la CM310, se vira hacia el norte para sobrevolar los pantanos de Entrepeñas y Buendía. Dejamos ambos pantanos a la izquierda, y ponemos rumbo 070 para interceptar la N211 y seguir la carretera hasta el cruce con la N234 y directo al aeródromo de CALAMOCHA.
ALTITUD MAXIMA: 7500 pies.
Plan de vuelo en formatos ALZMap, Little NavMap y PLAN G, en el archivo adjunto.
| Adjunto | Tamaño |
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